La buhardilla de Chamartín




4.5.06

Pues así es



Se acabó la vida cotidiana. Los horarios habituales duraron más bien poco, apenas dos meses.
Así que vuelvo a alterar costumbres, a las que todavía no me había acostumbrado, y vuelvo a recorrer Madrid, de arriba a abajo, del metro al asfalto, mientras me lo permita el cielo.
Está nublado otra vez, los días de lluvia ya son incontables.

Y sigue pasando de todo, pero no tengo tiempo, para contarlo.